lunes, 4 de mayo de 2009

Viernes 1 de mayo, escrito en libretita a cuadros:


Fue poco después de las 11 y media de ayer cuando llegamos al bosque. Antes habíamos ido a la azotea de Joan para hacer algunas fotos más. El sol brillaba demasiado, cuando digo demasiado me refiero a que para hacer fotos no me gusta que haya tanto, pero se estaba bien. Era Jueves y yo me estaba perdiendo mi clase de audiovisuales pero creía que merecería la pena (y así fue). Al llegar al bosque, como he mencionado antes, nos pusimos a hacer las fotografías que tenía pensadas para el trabajo, mientras estábamos en ello y Amppy se prestaba a todo lo que le pedía, oimos un ruido entre los matorrales, me acerqué a ellos y para mi sorpresa, ¡me encontré con ella! y le hice una foto para que el niño-oso nunca más estuviera triste y nunca más estuviera solo...