viernes, 30 de octubre de 2009


Me despierto triste, aún es de noche y no tengo ganas de levantarme así que me vuelvo a dormir. Sueño contigo y con alguien más pero no recuerdo quién es, creo que no le conozco.
El reloj ahora marca las ocho, estiro las piernas y los brazos mucho y debo crecer medio centímetro de la fuerza que hago. Me gusta dormir con camiseta de tirantes y braguitas para que el nórdico me roce. Me destapo, subo la persiana y está nublado, me gusta la luz que entra, no sé si he pisado con el pie izquierdo primero o con el derecho, pero sé que eso hoy no va a importar demasiado porque mi estado de ánimo está por los suelos. Estoy en el baño, me miro al espejo y estoy horrible. Me duele la cabeza y tengo ojeras, me gustan las ojeras, pero no las mías. Me acuerdo de ayer y estaba contenta, fui a francés contigo y me reí mucho, después me acompañaste a esperar a Raúl, y también a Ana que venía con Nuria. Caminamos hasta Velluters para ver a Reyes. Fuimos a los escalones, el camarero también tenía ojeras, muchas además. Me gustan las ojeras, pero no las mías, así que me maquillo (sigo frente al espejo). Me peino a desgana, y yo nunca me peino, pero hoy sí. Me visto, desayuno y todas esas cosas que hace la gente normal antes de ir a clase. Necesito música, no sé donde he metido el ipod, subo corriendo y lo busco por todas partes, miro en las mochilas y en los cajones de mi mesa y pienso por dentro cerrando los ojos "que no esté sin batería que no esté sin batería..." ¡bingo! (odio esa expresión) la batería está medio llena.
El autobús me deprime. Cojo el tranvía y cuando llego a la parada bajo, cruzo el paso de cebra y pienso: que raro, hoy no está el señor de la esquina, quizá también él se haya despertado triste y haya decidido no salir de la cama nunca. Sigo andando y justo antes de llegar al kiosco decido que voy a preguntar si aún dan películas con el periódico. Vaya, sí que dan (The wall) demasiadas cosas juntas. Intento hacer un mapa en mi cabeza de lo ocurrido y juego a adivinar el futuro en 5 segundos... ¡tiempo! Ya no vale pensar. Sonrío en clase, es divertido cuando somos pocos, es divertido aprender flash. Me siento mejor aún cuando salgo y le veo, ahora ya nunca coincidimos. Decidimos saltarnos inglés para ir a viveros. Tomamos una cerveza y aparece más gente, la profesora está enferma. Hemos acertado. El tiempo pasa bastante deprisa, yo ahora tengo iluminación en exterior y tú cámara de placas, hasta el lunes, hasta luego. Después decido que debería coger el autobús de las 2y25 y no el de las 3y25 porque por la tarde me iré a casa de Raúl, así que salgo antes y voy corriendo, el tranvía tarda y lo pierdo por un minuto. He conseguido que me recojan en coche, es un alivio. Llego a casa y no puedo ver los dibujos, han terminado ya, pienso en ti, como y te llamo. Te llamo y te pregunto si nos vamos a ver mañana, te lo pregunto porque tengo ganas de estar contigo, tengo ganas de abrazarte, en realidad tengo ganas de hacerte muchas cosas.
Parece ser que no sabes si puedes. Cuelgo el teléfono, no estoy enfadada, sólo me da rabia. Me voy a casa de Raúl, esta noche iremos al cine a ver 500 días juntos, quizá venga Ana también y le acompañemos a su cena de clase, a mi las cenas de clase me hacen gracia siempre.

sábado, 17 de octubre de 2009

jueves, 8 de octubre de 2009






Sí, al final me fui a Portugal el Miércoles, primero a Oporto y luego a Lisboa, el último día llovió, llovió mucho, pero eso fue el último día. El hostel de Oporto era más que bonito y agradable. La chica que nos dio la bienvenida me dejó fotografiarle en la cocina, quizá pensó algo raro de mi pero nos reímos mucho, así que no pasé vergüenza. El hostel era de poetas, y cada habitación se llamaba igual que algún escritor, para que estuviera más contenta aún (si cabía) la casualidad quiso que nuestra habitación se llamara Mishima, japón y yo ya somos uno en cualquier parte del mundo (...)
Hoy era mi primer día de francés, bueno, en realidad era el tercero pero los dos anteriores no pude asistir por el viaje. Hoy tampoco he podido ir, he salido de taller (la última clase del día) con bastante dolor de tripa y sólo he conseguido llegar a la puerta de la escuela de idiomas para sufrir durante media hora y huir (...)
En realidad no me apetece escribir más y sólo quiero decirte que mañana me voy a Zaragoza a ver a Mogwai, Love of lesbian y Los planetas.