martes, 14 de julio de 2009






El catorce de julio de 2009 a la una y media aproximadamente llamó a la puerta un chico de barba espesa y ojos verdes que se intensificaban con el sol. Llevaba las manos detrás de la espalda y con ellas sujetaba una bolsa enorme blanca que intentaba ocultar sonriendo. Pronunció en voz alta que hoy celebraban un cumpleaños, o mejor dicho que celebraban un no-cumpleaños, y entusiasmada, la chica de flequillo largo subió a la habitación con el vestido enredado en el cuello porque aún no le había dado tiempo a cambiarse y había abierto la puerta en ropa interior. El primer paquete era un papel precioso de color naranja que había envuelto él mismo, al destaparlo con cuidado apareció un libro titulado: "Nouvelle Vague", algo que a ella siempre le había gustado. El segundo era de colores y se entendía que procedía de una tienda de juguetes. En su interior había un juego de play-doh para cocinar con millones de botes de plastilina, esa que huele tan bien y que el tacto es aún mejor. Apareció un tercero, una cámara de fotos, ella se puso muy contenta y casi a llorar porque justo la tarde anterior el chico de barba espesa y la chica con flequillo largo habían ido a la tienda a ver si la compraban y al final ella regresaba a casa con las manos vacías porque había vencido el no.
Así que al día siguiente ahí estaba ella, de pie en la habitación blanca con la cámara en la mano y el corazón rojo.