jueves, 14 de mayo de 2009

He ido a clase muy temprano, me gusta llegar y que las puertas aún estén cerradas. Han pasado unos veinte minutos desde que he entrado a clase hasta que nos hemos ido a Viveros para que Mario explicara flash. Ha sido interesante, aunque no podía parar de pensar en la nuca de Bernat, se ha cortado un poco el pelo pero aún le siguen rozando las puntas contra ella y siempre tengo la sensación de que debe ser muy agradable. Quería pasarle la mano y hacerle una foto, pero me he contenido, aunque quizá mañana se lo proponga.

(...)
Al llegar a casa mi madre me ha dicho que llevaría a Pipo al veterinario sobre las siete porque creemos que puede tener diabetes. A las nueve, más o menos, ha llegado (porque también se han quedado paseando por el parque). El veterinario ha dicho que Pipo no es diabético. Le han hecho un análisis completo porque no ha perdido el apetito pero cada vez está más delgado y bebe mucha agua. Mañana tendrán los resultados. No quiero que envejezca más y he recordado todo lo que hemos pasado juntos y he tenido una sensación muy extraña. Aún no he perdido a nadie tan importante y creo que no estoy preparada.