A veces pretendo no despertarme, la música entorpece el crecimiento, qué mentiras más grandes se oyen en los sueños. Todo empieza igual, la almohada en el suelo y yo tapada hasta arriba, supongo que intento desaparecer y es imposible, aunque los planetas decían que sólo has de esforzarte ¿o querían decir otra cosa? qué mas da. Adios a esos tiempos en los que nada solía durar mucho y nada solía doler tanto. El caso es que fui a clase, el corto va bien, aunque no quedará perfecto porque no hay tiempo. Cuestiones de organizaciones docentes. A las siete y media quedé con raúl y por fin fuimos a la tienda de segunda mano por la que siempre pasamos con el tranvía y a la que nunca entrábamos. No nos dió tiempo a casi nada porque justo cuando entramos cerraban y sin darse cuenta de nuestra existencia pretendían encerrarnos dentro con ellos (durante unos segundos sólo). Caminamos hasta casa de raúl y subimos a la azotea para hacernos fotos con las camisetas que hicimos en clase de técnica fotográfica (para presentar el trabajo).
La camiseta que hice yo era de un dibujo que le pedí a raúl que me hiciera donde una mano escribe "Invierno contigo" aunque en la foto no se ve muy bien.
Cuando bajamos vi tu número en la pantalla de mi móvil y sonreí, luego fué peor. Bebimos agua fría y cogimos el autobús. Me gusta ir en autobús o en cualquier transporte público en general, pero más con raúl. No sabría explicar por qué así que no haré el esfuerzo ni intentos frustrados. En fnac compré tres libros, uno de ellos era Después del banquete, de Yukio Mishima. Por hacer una compra superior a 20 euros te regalaban un bolso muy bonito así que más o menos entre el precio de los tres libros sumaban la cifra. En la caja la chica nos dijo que sólo era en libros infantiles o juveniles y yo me quedé un poco chafada pero ella reaccionó enseguida diciendo que aún así me lo iba a dar y yo sonreí diciendo gracias y que era muy bonito. Raúl repitió: "sí es que es muy bonito" y la chica le regaló otro a él también. En el bolso pone: "un sillón es más cómodo con un libro"

Eso creo que sucedió sobre las nueve y cuarto de la noche así que nos fuimos hacia Pont de Fusta. Raúl cogía el tranvía y yo había quedado con Be en su portal, nos la cruzamos al llegar y ahí nos despedimos. Be y yo cenamos en la creperia del autobús, no se llama así pero por dentro hay una parte que parece que estés en un autobús aunque nosotras cenamos en la terraza. Comimos crepes y bebimos sidra dulce. Hacía tiempo que no estábamos las dos solas y me alegré. Ella dibujó en el mantel y luego nos fuimos a casa a ver una película, en la que, como es tradición me quedé dormida. Yo creo que debe ser cosa de su sillón rojo ¡porque nunca me suelo dormir viendo cine aunque sea de noche! Por la mañana me desperté un poco antes que ella, desayunamos tostadas con tomate natural, aceite y sal. Luego me fui a clase de audiovisuales. Pensé por el camino que cuando se vaya en agosto la echaré de menos. Y ya voy a comprar los billetes para hacerle visitas.
El viernes fue un desastre emocional así que prefiero guardarlo en papel.
El sábado creí entender algo por un momento que luego no entendí el resto del tiempo.
A consecuencia de estos dos días, y entre ellos, acabé con una tarrina de helado yo sola.




