lunes, 1 de junio de 2009

Me he quedado en casa para hacer trabajos de clase, luego me he duchado y me he puesto la camisa que tiene un cuello realmente precioso.


Me he hecho algunas fotos, todas iguales en realidad como se ve, he escrito y leído. Hoy realmente creo que es un día en el que no me apetece hacer mucho más.




También he metido los cuentos de Beatrix Potter en la maletita que me compré ayer, que ya está limpia y seca, supongo que podría batir el record en colección de maletas, cajas y cestas pero es que son tan bonitas todas.

A pesar de que no me quiera mover más supongo que esta tarde iré a buscar unas cosas para hacerme una libreta bonita y así escribir de una vez todo en la misma.

Domingo 31 de mayo de 2009
A las nueve y siete aproximadamente pasaba el tren, bueno en realidad era el metro. Llegué un poco antes así que me puse a leer y me miré los pies dándome cuenta de que llevaba las zapatillas sucísimas, cosa que de normal no me disgusta aunque siempre depende del calzado.


Bajé en Aragón para ir al rastro. A las diez había quedado con raúl en la puerta, fué bastante puntual a pesar de haberse acostado tarde la noche anterior.








Estuvimos dando vueltas como de costumbre y terminamos comprando cosas muy bonitas. Más tarde fuimos al centro porque teníamos muchas ganas de tomar bolitas chinas de setenta céntimos aunque al final compramos otras porque no había. Nos sentamos en un banco a degustar las incógnitas chinas y sólo me gustó una:


la otra tenía un aspecto rarísimo y no olía a nada, cuando te lo metías en la boca parecía que tenías una masa chiclosa con comida de gato en su interior, aunque si me hubieran dicho que era comida nipona seguro que lo hubiera aceptado con mucho gusto ¡ja!



Fuimos a casa de raúl y de camino me tomé un helado (menudo fin de semana a base de cremas frías) hicimos tiempo esperando el autobús y me lleve a casa los libritos de Beatrix Potter:


un cd de love of lesbian y el "Heima" de sigur ros de raúl. Que veré esta noche con muchas muchas ganas. Estuvimos en el ordenador pensando cosas para los retratos que tenemos que hacer, luego saludé al niño-mano y le hice fotos


entonces le dije a raúl que si era posible representar al niño-mano en su cuerpo y dijo que podía ser, así que cuando llegamos a mi casa lo intentamos tapándonos con un abrigo y nos convertimos en los niño-sincabeza. Creo que con algun intento más conseguiremos ser niños-manos y quedará muy bonito.
Por la noche me puse a cocinar unas recetas que me inventé y el resultado fué bastante bueno, hice una especie de bolitas caseras saladas aunque algunas se convirtieron en trocitos de torta o pizza.




Después mi madre y yo vimos una película que me dejó raúl. Aunque no me gustó mucho...