sábado, 21 de noviembre de 2009

"domingo y noviembre, no hace apenas frío así que cualquiera que no supiera el mes nunca lo acertaría. Hoy ha sido un día realmente suicida, me he quedado en la cama más de doce horas, mi mente está activa pero mi cuerpo no responde, es algo horrible. El viernes por la noche fue divertido..."
Así es como comienza la página pero ahora prefiero saltarme algunas cosas. Empezaré por aclarar que lo que fueron doce horas se convirtieron en dos días y que no hice nada de lo que tenía que hacer, últimamente me pasa mucho esto, y en realidad antes merecía en cierto modo la pena porque invertía el tiempo en ver cine o leer pero es que ahora me quedo totalmente quieta en la cama teniendo ideas que nunca llevo a cabo. El lunes fui a clase y estaba deprimida pero llegó el martes por la tarde-noche y su voz me tranquilizó. Le dije que al día siguiente tocaba Micah P Hinson y que pretendía darle la sorpresa pero que todo había salido mal, él pensaba que sólo iba a madrid y por eso no me había dicho nada, así que al día siguiente fui a comer a su casa para después ir a comprar las entradas (...)
A las ocho empezaban los conciertos, antes de ir bebimos un poco de cerveza viendo las chicas Gilmore, alternadas, en anuncios, con trozos de Big fish, que a la vez (y más tarde) se alternaba con Harry e hijo, una película malísima de los ochenta pero que hacía mucha risa. Eso sin pasar por alto mi virtud para ponerle nombre sin saberlo (y acertar luego) a las series cutres que hacen ahora por las tardes en la tele, como "mamá desastre" y cosas así. Cuando llegamos a la sala ya estaban sonando las últimas canciones de the duke and the king, me enamoré totalmente de la chica que tocaba la pandereta y el violín, y que tenía una voz increíble. Llegó el momento de Micah, vi todo el concierto abrazada a él, tanto que me llegó a doler el hombro, pero yo estaba feliz. Después bailamos con Black Joe Lewis y los Honeybears (...)